viernes, 24 de abril de 2026

IA y PSICOLOGÍA

La Inteligencia Artificial y la Psicología

 

Durante décadas, la Inteligencia Artificial (IA) y la Psicología parecieron caminos paralelos que nunca se cruzarían. Una se enfocaba en los circuitos y el código; la otra, en los procesos mentales y las emociones. Sin embargo, hoy vivimos en un punto de convergencia donde ambas disciplinas no solo colaboran, sino que se necesitan mutuamente para avanzar.

Desde un punto de vista científico, la IA nació intentando replicar la inteligencia humana. Los modelos actuales, conocidos como Redes Neuronales, se inspiran en la forma en que nuestras neuronas se comunican.

Para la psicología, esto es fascinante: al intentar construir una "mente artificial", los investigadores descubren nuevos detalles sobre cómo aprendemos, cómo almacenamos recuerdos y cómo tomamos decisiones. La IA actúa como un laboratorio donde podemos probar teorías sobre el comportamiento humano que antes eran imposibles de observar.

No todo es lógica y datos. La psicología aporta a la IA la comprensión de las emociones y el contexto. Gracias a la "Computación Afectiva", las máquinas están aprendiendo a reconocer si un usuario está frustrado, triste o motivado mediante el análisis de su tono de voz o sus expresiones faciales

viernes, 1 de septiembre de 2017

Estrés Académico

Estrés académico

            Orlandini argumenta que desde los grados preescolares hasta la educación universitaria de postgrado, cuando una persona está en un período de aprendizaje experimenta tensión. A esta se le denomina estrés académico y ocurre tanto en el estudio individual como en el aula.
            Otros autores definen el estrés académico como aquel que se genera por las demandas que impone el ámbito educativo. En consecuencia, tanto alumnos como docentes, pueden verse afectados por este problema. El estrés escolar es el malestar que el estudiante presenta debido a factores físicos, emocionales, ya sean de carácter interrelacional, intrarrelacional o ambientales que pueden ejercer una presión significativa en la competencia individual para afrontar el contexto escolar en el rendimiento académico, habilidad metacognitiva para resolver problemas, presentación de exámenes, relación con los compañeros y educadores, búsqueda de reconocimiento e identidad, habilidad para relacionar el componente teórico con la realidad específica abordada.
            El estrés académico describe aquellos procesos cognitivos y afectivos que el estudiante percibe del impacto de los estresores académicos. Es decir, el estudiante evalúa diversos aspectos del ambiente académico y los clasifica como amenazantes, como retos o demandas a los que puede responder eficazmente o no; estas apreciaciones se relacionan con emociones anticipatorias como: preocupación, ansiedad, confianza, ira, tristeza, satisfacción, alivio, etc.

            Derivado de todas estas definiciones de estrés, en el ámbito educativo, según criterio de los autores, el estrés académico es aquel que padecen los alumnos fundamentalmente de educación media y superior, y que tiene como fuente exclusiva a estresores relacionados con las actividades a desarrollar en el ámbito escolar. Esta definición se circunscribe al estrés que padecen los alumnos a consecuencia de las exigencias endógenas o exógenas que impactan su desempeño en el ámbito escolar.

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